Lo que el gato sabe (y tú puedes aprender) sobre la calma
Pensar no siempre es resolver. A veces, aprender a soltar —como hacen los gatos— es lo que más calma devuelve.

Pensar no siempre es resolver. A veces, aprender a soltar —como hacen los gatos— es lo que más calma devuelve.

Decidir no siempre es enfrentarse a otros. A veces es empezar a escucharte, poner límites y elegirte sin culpa. Una reflexión sobre asertividad y coherencia personal.
A veces empezar es más fácil
cuando te lo pones un poco más fácil.
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ofrecemos bonos de sesiones pensados
para acompañarte con más calma.